EL VALOR DE LA MÚSICA NO SE MIDE EN REPRODUCCIONES
Una reflexión personal sobre la industria del streaming, el valor de la creación musical y el respeto al trabajo de los compositores.
Hay decisiones profesionales que no se toman por comodidad, por moda o porque todo el mundo haga lo mismo. Se toman por convicción.
Una de ellas es mi posición respecto a la publicación y distribución de mis bandas sonoras en plataformas como Spotify, Apple Music, iTunes, Amazon Music, Deezer, Tidal y otros servicios similares.
Quiero explicar abiertamente por qué no considero que estas plataformas representen, en muchos casos, un modelo justo, sostenible o proporcional al trabajo que existe detrás de una composición musical.
No es una cuestión de orgullo, de rechazo a la tecnología ni de falta de interés por llegar a más personas. Es una cuestión de valorar el trabajo creativo, entender cómo funciona realmente la industria y decidir qué modelo quiero defender como compositor.
Y, sobre todo, de no confundir millones de reproducciones con millones de euros.

